-Creo que no hay nadie.
-Imposible. Yo misma vine ayer y me dijo que estarían aquí todo el día.
-¿Quién te dijo eso?
-aquella señora que nos encontramos en el mercado. La que dijo que tenía que decirte algo de tus ojos.
-¿Me trajiste hasta acá solo por una loca a la que le gustaron mis ojos?
-Sí. Ayer soñé que la señora se preocupaba cuando veía tus ojos, así que pensé que sería mejor venir.
-toca nuevamente.
-toca tu.
-te cuesta mucho ¿no?
-Pero para que me mandas si estas allí mismo.
-No puedo sacar el zapato. Se me tranco entre las tablas.
-Jah, torpe. Te dije que tuvieras cuidado porque el edificio se está cayendo poco a poco.
-Es de madera. Qué extraño. Es la primera vez que veo un edificio de madera por aquí. Pensándolo bien. Nunca había notado este edificio. Con lo deteriorado que esta, sería difícil no notarlo.
-Exactamente. Por eso te digo que cómo se te ocurrió venir.
-Algo me decía que teníamos que venir.
-Estás loca. Le puede hacer compañía a vieja si quieres.
-No me da gracia.
-No era la idea.
-Claro. ¡Toca! ¡No nos vamos a ir hasta que hablemos con esta señora!
-Shhh... Creo que allí viene.
-Ah, qué bueno.
-Buenas Tardes. Veo que pudieron venir.
-Si señora, la traje como le dije ayer.
-Ummm. ¿Quién es usted?
-Marie. Soy la investigadora.
-¿De qué?
-¿En serio quieres saber?
-Si ella no quiere, yo sí.
-Tengo que decirles que si respondo, no hay vuelta atrás.
-Interesante. Esta loca o estamos involucrándonos con la mafia.
-Bernandi ¿es tu nombre no?
-¿Cómo lo supo? Will, ¿le dijiste?
-Yo no dije nada. Ayer solo vine para preguntarle cuando te podía traer.
-Will, veo que la trajiste por algo que te preocupa. Cuéntame.
-tuve un sueño. Estábamos caminando por un pasillo muy grande, largo. Veía plumas por todos lados. En una esquina estaba Bernandi diciendo: "Mis ojos. Son mis ojos".
-Bueno, no creo que sin son mis ojos, sean de alguien más.
-Bernandi. No es momento de sarcasmos.
-Jah. Siempre hay momento para un sarcasmo.
-Espero que razones bien esa respuesta.
-Tranquila. Lo haré.
-Necesito que pasen.
-Con gusto.
Un apartamento muy grande para el tamaño que se percibía desde afuera. Increíble lo ordenado pero sucio que se encontraba aquel apartamento. Todas aquellas cosas colocadas en l lugar perfecto, como si hubieran entrado en un escenario.
Bernandi observaba todo detalladamente. Todo era digno de un poco de su atención. Se acerco poco a poco a una foto que se encontraba en una mesa pequeña justo al lado del sofá principal.
-No creo que sea bueno que lo tomes.
-¿Por qué?
-Eso representa más cosas de las que crees.
-¿cosas?
-Exactamente. Cosas. Todo lo que ves aquí no es lo que parece. Voy a ser clara y puntual. Todo lo que ves aquí es un simple montaje.
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